El ser humano actual proviene del mestizaje de cuatro especies



La secuencia más completa hasta la fecha del genoma del Neandertal, usando ADN extraído de los huesos del dedo del pie de una mujer de hace 50.000 años, revela una larga historia de mestizaje entre por lo menos cuatro tipos diferentes de los primeros seres humanos que vivían en Europa y Asia en ese momento, según una investigación de la Universidad de California (UC), en Berkeley, Estados Unidos.

Un equipo internacional de antropólogos y genetistas han generado una secuencia de alta calidad del genoma del Neandertal y la compararon con los genomas de los humanos modernos y un reconocido recientemente grupo de los primeros seres humanos llamado denisovanos.

Esta comparación, que se publica este jueves en la revista Nature, muestra que los neandertales y los homínidos de Denisova están íntimamente relacionados y que su antepasado común se separó de los ancestros de los humanos modernos hace unos 400.000 años. Así, los neandertales y los homínidos de Denisova se dividieron hace unos 300.000 años.

Aunque finalmente denisovanos y neandertales se extinguieron, dejaron pedazos de su herencia genética, ya que en ocasiones se cruzaron con los humanos modernos. El equipo de esta investigación estima que entre el 1,5 y el 2,1 por ciento de los genomas de los humanos modernos no africanos se remonta a los neandertales.

Los denisovanos también dejaron rastros genéticos en los humanos modernos, aunque sólo en algunas poblaciones de Oceanía y Asia, de forma que los genomas de los aborígenes australianos, Nueva Guinea y algunas islas del Pacífico, son genes denisovanos en alrededor del 6 por ciento, de acuerdo con estudios anteriores. El nuevo análisis encuentra que los genomas de los chinos y otras poblaciones del continente asiático, así como de los nativos americanos, contienen genes denisovanos en alrededor del 0,2 por ciento.

Además, las comparaciones del genoma revelan que los homínidos de Denisova se cruzaron con un misterioso cuarto grupo de los primeros seres humanos que también vivían en Eurasia en ese momento. Ese grupo se habría separado de los demás hace más de un millón de años y puede haber sido el grupo de los antepasados humanos conocidos como Homo erectus, que los fósiles muestran que vivía en Europa y Asia hace un millón de años o más.

«El documento demuestra realmente que la historia de los seres humanos y los homínidos durante este periodo fue muy complicada», destaca el genetista Montgomery Slatkin, profesor de Biología Integrativa en la UC. «Hubo mucho mestizaje que conocemos y probablemente otro mestizaje que todavía no hemos descubierto», agrega.

En otro análisis, el estudiante postdoctoral Fauna Jay, también miembro del equipo investigador liderado por Svante Pääbo, que ahora trabaja en el Instituto Max Planck d eAntropología Evolutiva en Leipzig, Alemania, descubrió que la mujer neandertal de cuyo hueso del dedo del pie proviene el ADN era muy pura.

El genoma de la mujer indica que era la hija de una madre y un padre muy estrechamente relacionados que o bien eran medio hermanos que compartían la misma madre, un tío y sobrina o tía y sobrino, abuelo y nieto, o dobles primos-hermanos (descendientes de dos hermanos que se unieron).

Otros análisis genómicos sugieren que los tamaños de las poblaciones de neandertales y denisovanos eran pequeños y que la endogamia puede haber sido más común en los grupos de neandertales que en las poblaciones modernas.



87 genes específicos de los humanos modernos

Como parte de este nuevo estudio, el estudiante graduado Fernando Racimo fue capaz de identificar al menos 87 genes específicos en los humanos modernos, que son significativamente diferentes de los genes relacionados con los neandertales y los homínidos de Denisova y que puede dar pistas sobre las diferencias de comportamiento que nos distingue de las primeras poblaciones humanas que se extinguieron.

«No hay un gen que podemos señalar y decir "esto representa el idioma o alguna otra característica única de los humanos modernos" -señala Slatkin-. Pero a partir de esta lista de genes, aprenderemos algo sobre los cambios que se produjeron en el linaje humano, aunque esos cambios serán probablemente muy sutiles». 


Según Pääbo, la lista de genes es un catálogo de rasgos genéticos que marca todos los humanos modernos, aparte de todos los demás organismos, vivos o extintos. «Creo que en ella se esconden algunas de las cosas que hicieron posibles la enorme expansión de las poblaciones humanas y la cultura y la tecnología en los últimos 100.000 años», afirma.

El grupo de Pääbo produjo el año pasado un genoma del Denisovano de alta calidad basado en el ADN de un hueso de un dedo meñique descubierto en 2008 en la cueva Denisova, en las montañas de Altai del sur de Siberia. Ese hueso es de una joven mujer que vivió hace unos 40.000 años.

El hueso del dedo del pie de Neandertal fue encontrado en la misma cueva en 2010, aunque en una capa más profunda de sedimento que se cree que es aproximadamente entre 10.000 y 20.000 años mayor. La cueva también contiene artefactos humanos modernos, lo que significa que por lo menos tres grupos de los primeros seres humanos ocuparon la cueva en diferentes momentos. El grupo de Pääbo ha desarrollado nuevas técnicas para extraer el ADN de estos viejos huesos.

Slatkin sburayó que nadie está seguro de cuánto tiempo duraron los diferentes grupos ya extintos, pero que hay pruebas de que los neandertales y los humanos modernos coexistieron en Europa y Asia durante al menos 30.000 años. El mestizaje fue poco frecuente, pero cómo de frecuente todavía no está claro con la información genómica disponible en la actualidad.

«No sabemos si el mestizaje tuvo lugar una vez, donde un grupo de neandertales se mezcló con los humanos modernos y no volvió a ocurrir, o si los grupos vivían al lado y se cruzaron entre ellos durante un periodo prolongado», concluye.