la consecución de las competencias básicas



Image_competenciasbasicasLa educación del siglo XXI se enfrenta a demandas acordes a la sociedad de la información en la que vivimos, y en la que el aprendizaje de contenidos debe estar orientado a la realización práctica de tareas vinculadas lo máximo posible con la realidad y al desarrollo de competencias, en torno a las cuales la mayoría de los países de la OCDE han reformulado sus currículos.



En España, la ley define las competencias básicas como aquellas competencias que un alumno debe dominar al finalizar la enseñanza obligatoria para poder alcanzar “la realización personal, ejercer la ciudadanía activa, incorporarse a la vida adulta de manera satisfactoria y ser capaz de desarrollar un aprendizaje permanente a lo largo de la vida”, y que no se limitan a conocimientos, sino a diferentes destrezas, habilidades y capacidades. Los correspondientes Reales Decretos de Enseñanzas mínimas incorporan las competencias en los currículos y las programaciones de los centros deben incluir indicadores que recojan la forma de alcanzar esas competencias y la manera de evaluar su adquisición por parte de los alumnos.

Esta nueva enseñanza en el desarrollo de competencias personales implica modificaciones en la mayoría de componentes de la escuela actual, que pasan por una organización distinta del aula y del propio centro, con distintos tipos de agrupamiento de los alumnos, la apertura de los centros a su entorno, que permita el acceso y el aprovechamiento de recursos externos, materiales y humanos, y por la incorporación de nuevas metodologías, tales como el desarrollo del trabajo colaborativo y del aprendizaje entre iguales, el uso de las TIC, tan presentes en la sociedad actual, y  la incorporación de la dimensión europea propia de un espacio común en expansión. Igualmente, el refuerzo de las actividades de tipo complementario y extraescolar favorece la adquisición de competencias.

proyectosetwinningLos proyectos etwinning ponen en la mano del docente una metodología idónea para el trabajo y la consecución de las competencias básicas. eTwinning significa, fundamentalmente, trabajar en colaboración. Esta colaboración se materializa en la realización de actividades y productos en común con el fin de desarrollar diferentes competencias en el alumnado. Por lo tanto, una razón más para incorporar los proyectos etwinning a nuestra práctica docente es que facilitan la adquisición y la mejora de las competencias básicas.

El carácter internacional de los proyectos etwinning, establecidos entre dos o más centros escolares de diferente nacionalidad, hace que estos proyectos se asocien a veces, erróneamente, como propios de las materias de lenguas extranjeras. Por otra parte, el hecho de trabajar mediante el uso de las TIC hace que se relacionen con la competencia digital y el uso de herramientas TIC. Pero en un proyecto etwinning ideal se trabajan de un modo complementario distintas áreas o materias, y la comunicación y búsqueda de información juegan un papel esencial, trabajándose las diferentes competencias; además de la lingüística y de la digital, la interacción con el medio, la social y ciudadana, la cultural y artística, etc., al tiempo que se refuerzan las estrategias de aprendizaje que configuran la competencia de aprender a aprender que debe acompañarnos durante toda nuestra vida.

Image_comunicaciónLa competencia en comunicación lingüística  está encaminada a desarrollar habilidades para comunicarse, conversar, dialogar, resolver conflictos, para establecer vínculos y relaciones constructivas con los demás y con el entorno, y acercarse a nuevas culturas, que adquieren consideración y respeto en la medida en que se conocen. Un proyecto etwinning está basado en el establecimiento de relaciones de tipo académico y personal entre socios pertenecientes a diferentes culturas, y supone un acercamiento entre las mismas que se consigue a partir de la comunicación, la interacción, la negociación y el diálogo establecidos para la consecución de objetivos comunes.
Esta competencia significa, en el caso de las lenguas extranjeras, poder comunicarse en algunas de ellas y, con ello, enriquecer las relaciones sociales y desenvolverse en contextos distintos al propio. Asimismo, se favorece el acceso a más y más diversas fuentes de información, comunicación y aprendizaje. Un proyecto etwinning obliga a los participantes a esa desenvoltura en un escenario diferente al habitual, en la mayoría de los casos comunicándose en una o más lenguas extranjeras.

competenciasocial_copiaLa metodología de trabajo por proyectos propia de etwinning  propicia la flexibilidad en los agrupamientos, la apertura de los centros a su entorno, el trabajo en equipo, la asunción de responsabilidades, la iniciativa y la autonomía personal… Mediante la comunicación con estudiantes de otras culturas los alumnos fortalecen sus habilidades sociales y se forman como ciudadanos responsables. La cooperación en un proyecto de este tipo implica el diálogo, el debate, la discusión, expresar las propias ideas y escuchar las ajenas, respetando los diferentes puntos de vista, valorando conjuntamente los intereses individuales y los del grupo, habilidades prácticas fundamentales todas ellas para desarrollar en los alumnos la competencia social y ciudadana.

World-128La competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico  incorpora habilidades para desenvolverse adecuadamente, con autonomía e iniciativa personal en ámbitos de la vida y del conocimiento muy diversos (salud, actividad productiva, consumo, ciencia, procesos tecnológicos, etc.) y para interpretar el mundo, lo cual exige la aplicación de los conceptos y principios básicos que permiten el análisis de los fenómenos desde los diferentes campos de saber involucrados. Un proyecto etwinning amplía el horizonte habitual de los estudiantes, los pone en contacto con el mundo y con muy diferentes ámbitos del conocimiento, dotándoles de una mayor información para contribuir a su interpretación sobre el mundo y a su análisis crítico de la realidad partiendo de argumentos científicos.

competenciadigitalLa competencia en el tratamiento de la información y competencia digital consiste en disponer de habilidades para buscar, obtener, procesar y comunicar información, y para transformarla en conocimiento. Incorpora diferentes habilidades, que van desde el acceso a la información hasta su transmisión en distintos soportes una vez tratada, incluyendo la utilización de las TIC como elemento esencial para informarse, aprender y comunicarse. En un proyecto etwinning no sólo la comunicación, sino la búsqueda de información y la presentación de la mayor parte de los resultados se realiza mediante el soporte de las nuevas tecnologías con lo que no sólo los estudiantes, sino también los docentes mejoran sus destrezas en este terreno.

Abacus-256En una sociedad que nos enfrenta cada día al “bombardeo” de la información, es imprescindible contar con personas bien informadas, críticas con la información que reciben, capaces de interpretar y argumentar, sensibles al conocimiento científico, …, en definitiva, para incorporarse activamente a esta nueva sociedad del conocimiento, es necesaria una buena alfabetización matemática. La competencia matemática implica utilizar -en los ámbitos personal y social- los elementos y razonamientos matemáticos para interpretar y producir información, para resolver problemas provenientes de situaciones cotidianas y para tomar decisiones. Un proyecto etwinning permite integrar el conocimiento matemático con otros tipos de conocimiento y utilizar herramientas matemáticas como apoyo para la interpretación y valoración de los resultados del mismo.
Image_competencia_artisticaLa competencia cultural y artística requiere poner en funcionamiento la iniciativa, la imaginación y la creatividad para expresarse mediante códigos artísticos y, en la medida en que las actividades culturales y artísticas suponen en muchas ocasiones un trabajo colectivo, es preciso disponer de habilidades de cooperación para contribuir a la consecución de un resultado final, y tener conciencia de la importancia de apoyar y apreciar las iniciativas y contribuciones ajenas. Exige asimismo valorar la libertad de expresión, el derecho a la diversidad cultural, la importancia del diálogo intercultural y la realización de experiencias artísticas compartidas. Un proyecto etwinning acerca a todos los participantes al patrimonio cultural y artístico de otros países y culturas, ampliando horizontes a los participantes e incrementando sus elementos de juicio.

Image_competencia_autonomía_personalEn lo que se refiere a la competencia para la autonomía y la iniciativa personal, en la medida en que estas capacidades involucran a menudo a otras personas, esta competencia obliga a disponer de habilidades sociales para relacionarse, cooperar y trabajar en equipo: ponerse en el lugar del otro, valorar las ideas de los demás, dialogar y negociar, la asertividad para hacer saber adecuadamente a los demás las propias decisiones, y trabajar de forma cooperativa y flexible.
Otra dimensión importante de esta competencia, muy relacionada con esta vertiente más social, está constituida por aquellas habilidades y actitudes relacionadas con el liderazgo de proyectos, que incluyen la confianza en uno mismo, la empatía, el espíritu de superación, las habilidades para el diálogo y la cooperación, la organización de tiempos y tareas, la capacidad de afirmar y defender derechos o la asunción de riesgos. Todos estos elementos entran en juego en cualquier proyecto etwinning, ya que el trabajo colaborativo requiere una serie de negociaciones antes y durante el mismo fruto de la iniciativa personal y del diálogo en el grupo.

competenciaaprenderaaprenderEn cuanto a la competencia de aprender a aprender, una dimensión fundamental es la adquisición de la conciencia de las propias capacidades (intelectuales, emocionales, físicas), del proceso y de las estrategias necesarias para desarrollarlas, así como de lo que se puede hacer por uno mismo y de lo que se puede hacer con ayuda de otras personas o recursos. eTwinning facilita a los estudiantes las habilidades necesarias para seguir aprendiendo y les faculta para organizar el propio aprendizaje, asumiendo la responsabilidad del mismo sin olvidar el compromiso dentro del grupo, desarrollando la habilidad para superar obstáculos a fin de aprender con éxito.

En resumen, etwinning constituye un valor añadido no sólo por la motivación que supone para alumnos y docentes el descubrimiento de nuevas metodologías, sino también porque es un método excelente para la consecución de competencias, eje vertebrador de los currículos actuales.

Además, según enuncia en la ley, “Cada una de las áreas contribuye al desarrollo de diferentes competencias y, a su vez, cada una de las competencias básicas se alcanzará como consecuencia del trabajo en varias áreas o materias”. Una razón de más para trabajar en proyectos de tipo pluridisciplinar, donde cada uno de los miembros de un equipo de profesores del mismo centro colabore desde su área de conocimiento en un proyecto común. En el mejor escenario posible, la colaboración entre docentes comienza en el propio centro, con un equipo escolar eTwinning, y traspasa sus fronteras. Un profesorado capaz de alcanzar acuerdos para favorecer la interrelación entre diferentes campos del conocimiento.